Del #Cadillac del “Pajarito” Moreno al Bugatti Chiron del #CaneloÁlvarez

La publicación que hizo Saúl “Canelo” Álvarez en su cuenta de Instagram con el lujoso automóvil Bugatti Chiron con valor de 2.5 millones de dólares (50 millones de pesos), nos trajo a la memoria la fotografía que en su tiempo se conoció de Ricardo “Pajarito” Moreno a lado de su Cadillac con tapones de oro.

Son tiempos diferentes. Ahora a los boxeadores se les paga con carretadas de billetes verdes, kilos de dólares, pero el oficio es el mismo y el origen de los boxeadores tampoco ha cambiado mucho.

La familia Álvarez Barragán vivía de hacer y vender paletas, así como la conocida historia del nevero Rodolfo “Chango” Casanova. Sin embargo, este 2019 ha firmado un contrato con la plataforma DAZN que le garantiza 365 millones de dólares por 11 peleas a realizarse en cinco años.

Si hacemos cuentas, “Canelo” ganará 1 millón de dólares (alrededor de 20 millones de pesos) cada cinco días, por eso decimos que los tiempos son otros.

Álvarez llama “Pitufo” a su nuevo y poderoso auto, del que por cierto, el futbolista Cristiano Ronaldo es dueño de otro de los 500 que se fabrican en nuestro planeta.

La información que circula en la red es que réplicas de este exclusivo sólo serán vendidas 70 por año al mejor postor, debido a que su meticulosa construcción es prácticamente a mano.

Tan exclusivo como el del “Pajarito” Moreno en los años 50 del silo XX, este espectacular auto deportivo tiene un motor W16 de 7.8 litros que puede desarrollar 1500 caballos de fuerza.

TRISTE CASO Y OCASO DEL “PAJARITO” MORENO

Así como la familia Álvarez Barragán en Guadalajara, Ricardo Moreno surgió de una cuna, no pobre, pobrísima en Zacatecas.

Antes de, bajo las enseñanzas de don Chepo” y Eddy Reynoso y la conducción de don Rafael Mendoza, tuviera éxito en el box, “Canelo” vendía paletas en la capital jalisciense. Por su parte, Moreno era barretero en las minas de su natal Chalchihuites, municipio de zacatecano del que salió para que el desaparecido mánager Chucho Cuate le enseñara el ABC del boxeo y sacara provecho de ese único poder de puños que lo llevó a ganar por nocaut en 59 de sus 60 apariciones profesionales que realizó.

Fue justamente esa insólita potencia en sus nudillos la que lo elevó al grado de ÍDOLO del boxeo mexicano y, por lo tanto, los encordados, le hizo ganar millones de pesos en sus tiempos.

Crónicas antiguas señalan que fue estelarista en la inauguración de la Arena México, en 1956 y ganó en su carrera 8 millones de aquellos pesos. Entre las excentricidades que cometió en sus tiempos de gloria, se cuenta que “Pajarito” Moreno hizo poner tapones de oro en las cuatro llantas de su Cadillac.

En La Jornada, los siempre serios los colegas Carlos Hernández y Jorge Sepúlveda, reseñaron:

CADILLAC CON TAPONES DE ORO Y RESIDENCIA EN PEDREGAL DE SAN ANGEL

“El también conocido como Barretero de Chalchihuites tuvo de todo: un Cadillac con tapones de oro, una residencia en el Pedregal de San Ángel, una lancha para sus parrandas en el mar, un restaurante en Acapulco, donde impresionaba a la clientela al encender sus cigarros con billetes de cien pesos…

“Sin embargo, cuando se acabó la magia de sus puños cayó en el alcohol y las drogas, se esfumó el dinero, pasó por un hospital siquiátrico, vagó por las calles y terminó viviendo de la caridad. Dormía sobre cartones en unos baños públicos de la ciudad de Durango”.

En el artículo publicado en 2008, recordaron: “’Lo firmaron por 20 mil pesos por cada cinta”, recuerda quien fue su mánager Chucho Cuate. “Y por más que le dije que eso lo perjudicaría, porque inclusive ya no se preparó bien para pelear por el campeonato mundial pluma…

“Hay muchas anécdotas que vivimos juntos. Lo que más recuerdo es que siempre le dije ‘cuida tu dinero’, ‘no te dejes engañar’, pero a veces a los ídolos los ciega el éxito y, es triste decirlo, pero se acaban a sí mismos”, añade.

Amigo del actor Tin Tan al fin, Moreno “vestía a diario de traje y corbata, sin repetir, y le gustaba verse como pachuco: zapatos blancos, camisa roja y anillos de diamantes”.

«Su destino lo llevó finalmente a la ciudad de Durango, donde sus últimos años los vivió en un gimnasio con nombre profético, El Refugio. Ahí le daban comida, lo dejaban dormir en una cama de cartón y anoche fue velado.

“Pajarito” Moreno falleció a las dos de la tarde del martes 24 de junio, a los 71 años, muy lejos del esplendor que tuvo cuando fue conocido como el Barretero de Chalchihuites, lugar donde este jueves descasan sus restos.

Claro que “Canelo” Álvarez no pasará por lo mismo, pero siempre es bueno recordar la triste historia de un boxeador exitoso como el “Pajarito” Moreno, que bajo la tutela de don Lupe Sánchez disputó el campeonato mundial pluma a Hogan Kid Bassey, el 1 de abril de 1958, en Los Ángeles, California, donde era idolatrado. Para su infortunio, cayó noqueado en el tercer round.

 

  • En la cámara, algunas fotos de la colección de Sergio García García.