Dramático título de Concacaf y Mundial de Clubes para Chivas

Dramático, como nos gusta a los mexicanos, fue el triunfo sobre el Toronto FC y coronación de Chivas en la liga de campeones de Concacaf -despectivamente llamada Concachampions-, con el plus de ganar el boleto para cerrar el año deportivo jugando el Mundial de Clubes.

Aun cuando llegó a su estadio con ventaja de 2-1, perdió en su estadio por el mismo marcador para un global de 3-3 que obligó a serie de penales y, ahí sí, con frialdad y maestría, el conjunto mexicano se impuso.

Y habrá que subrayar que el árbitro perdonó una tarjeta roja al tapatío Michael Pérez, que hubiera modificado dramáticamente este final feliz de Chivas.

Si bien desde que ganó la Liga Mx, Chivas no ha visto una en el torneo mexicano, en este de Concacaf dejó corazón y alma para pasar de Rebaño Sangrado a Rebaño Sagrado otra vez.

Un primer golde  Orbelin Pineda, a pase de Rodolfo Pizarro, dio ventaja a Chivas de 1-0 para global de 3-1; sin embargo, esa anotación no condicionaba a nada diferente. Los visitantes seguían necesitando dos goles para aspirar al alargue.

Los canadienses no tardaron en responder; la zaga rojiblanca falló en el rechace del esférico, y Altidore lo aprovechó para mecer las redes tras una diagonal de Nicolas Hasler.

El cuadro de Almeyda optó por distribuir el balón a ras del césped y en cuanto se abría algún espacio iba hacia adelante, con pocos riesgos. De esta manera lograban agotar los minutos sin sufrir la necesidad de su rival; pero este planteamiento no admite equivocaciones, y hubo una. Muy cerca de silbatazo del descanso, Giovinco remontó el tablero con facilidades de la defensa y del mismo Cota, quien vio cómo el cuero ingresó del lado de su poste.

El Rebaño arrancó mejor tras el medio tiempo. Pero Michael Pérez estuvo cerca de echar todo a perder con un puñetazo en el pecho que le dio a Giovinco, perdonándole el árbitro la tarjeta roja.

Instantes después, Jesús Godínez, quien había entrado de cambio, estrelló un balón en el poste y ahogó el segundo grito del Akron.

Del minuto 55’ en adelante se apagó totalmente el ataque canadiense y el Guadalajara fue amo y señor del encuentro, haciendo sufrir mucho al Toronto por los costados.

Se acercaron los minutos finales, y con ellos el agobio por lo que se hubiera significado un gol de cualquiera de los dos equipos. El Toronto se rearmó anímicamente y desperdició las opciones más claras al límite del tiempo regular, y en la tanda de los penales el temple no estuvo de su lado, con fallos de Osorio y Bradley. Este último voló el esférico a la tribuna, que lo recibió con un estallido ensordecedor que indicó un nuevo título para las Chivas.

Guadalajara: 30 Rodolfo Cota, 6 Edwin Hernández, 3 Carlos Salcido (89 Jesús Godínez al 54’), 4 Jair Pereira, 2 Oswaldo Alanis, 11 Isaac Brizuela (10 Eduardo López al 67’), 7 Orbelín Pineda, 25 Michael Pérez (14 Ángel Zaldívar al 67’), 20 Rodolfo Pizarro, 24 Carlos Cisneros y 9 Alan Pulido.

D.T. Matías Almeyda.

Toronto FC: 25 Alexander Bono, 9 Gregory Van Der Wiel (AM al 83’), 5 Ashtone Morgan, 26 Nicolas Hasler (22 Jordan Hamilton al 56’), 96 Auro Junior, 18 Marky Delgado, 4 Michael Bradley, 21 Jonathan Osorio, 7 Víctor Vazquez (14 Jay Chapman al 71’), 17 Jozy Altidore (8 Ager Aketxe al 84’) y 10 Sebastian Giovinco (AM al 43’).

D.T. Greg Vanney.