Ganigan, difícil misión para “Meserito”, pero sabe que “no hay mañana”; el viernes en CDMX

Convencido de que no hay mañana en su carrera deportiva, Ricardo “Meserito” Rodríguez sabe que se juega mucho este viernes 23 de noviembre frente al ex campeón mundial Ganigan “Maravilla” López, cuando ambos se enfrenten en el Auditorio Blackberry de la Ciudad de México, con el campeonato Latino de peso mosca (WBC) en juego.

Se trata de una cartelera que presenta All Star Boxing Inc y Producciones Deportivas y cuyos boletos se encuentran ya a la venta a través del sistema Ticketmaster al 5325 9000 y en las taquillas del inmueble; las acciones darán inicio a las 20 horas.

“Como dice el título o el póster de la pelea: es ahora o nunca, es ahora demostrar que estamos hechos para esto, que tenemos con qué, que tenemos las cualidades para ganarnos de nuevo esa oportunidad de título y llegar a ser campeones del mundo.

 

 

“O nada más o no estamos para esto. Va a ser lo que nos va a definir, lo que nos va a decir eres de aquí o no eres de aquí”, señala Ricardo.

Rodríguez (16-6 y 5 KO) busca un triunfo, pues pretenden recibir una segunda oportunidad de título del mundo en su carrera. Por su parte, “Maravilla” López (34-8 y 19 KO) busca recuperar lo que ya fue suyo: un campeonato del mundo.

“Es una gran prueba para levantarme y poner mi nombre de nuevo en los rankings, y ganarme de nuevo esa oportunidad de pelear por un título del mundo”, agregó con entusiasmo Rodríguez.

El bache en el que cayó lo ha hecho reflexionar. “Me tome mi tiempo, para pensar si de verdad quería seguir dentro de este deporte, si tenía las agallas para salir adelante y sí, estamos aquí de regreso y es ese reto que tenemos todos, pelea por pelea”.

Rodríguez pronóstica que la riña se acaba antes de lo pactado. “Voy a hacer mi trabajo, me siento muy bien preparado. Siento que esta pelea no llega a los diez (rounds), no va a llegar a los diez, esperemos levantarnos con la mano en alto”.

La pelea tendrá una dedicatoria especial para alguien que se adelantó en el camino. “Esta pelea se la voy a dedicar al hijo de mi entrenador, Anthony Mosquera, que en paz descanse, que Dios les dé la razón de por qué ya no está con nosotros ahorita; él está allá y eso es por lo que voy a dedicar la pelea”.

  • En la cámara, Pablo Lozano