GGG ganó título #IBF a Derevyanchenk y se anota para #Canelo en mayo 2020

#NuevaYork

Mediante una decisión unánime, el kasajo Gennady Golovkin conquistó el título mundial mediano de la IBF que estaba vacante, en una dura prueba a la que lo sometió el ucraniano Sergiy Derevyanchenko, cuya caída en el asalto inicial fue decisiva la noche del sábado en el Madison Square Garden.

El veterano campeón de Kasajastán se apuntó de esta forma para una tercera pelea con el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, que había condicionado a que GGG fuera campeón para firmar esa revancha, tras un polémico empate entre ambos. La pelea podría ser el fin de semana del cinco de mayo de 2020.

Triple GGG lució en muy malas condiciones en diversos pasajes de la contienda, pero sobrevivió y el final se impuso en las tarjetas por 115-112, 115-112 y una en contra de 114-113.

Derevyanchenko peleó con frenesí fundamentado en una voluntad a toda prueba que le permitió sobreponerse a un gran corte que le abarcó ceja y párpado del lado derecho desde el segundo capítulo, lo que obligó a varias revisiones por parte del médico de ring.

El duelo fue muy cerrado y con rounds muy difíciles de calificar, al grado que los comentaristas de ESPN dijeron que DAZN USA, la plataforma digital que se encargó de la transmisión, tenía su puntuación 114-113 a favor de Derevyanchenko.

Hubo rounds que constituyeron verdaderas guerras, como el tercero, en que se dieron con todo, con la sangre que emanaba de la herida de Sergiy como un tinte que daba más dramatismo a lo que sucedía en el cuadrilátero.

Para el asalto 12, el pómulo izquierdo de Golovkin estaba muy hinchado. Sergiy se lanzó a matar o morir y reiteró su castigo al cuerpo de Golovkin, que se vio obligado a amarrar al ser incapaz de asestar sus contragolpes y para poder contener la ofensiva postrera de su bravío oponente. Golovkin recurrió a golpes de conejo en diferentes rounds, desesperado ante la avalancha de impactos de que era objeto.

Cuando sonó el gong que terminó la reyerta, Sergiy tenía otra cortada, pequeña, debajo de su ojo izquierdo.

En ese round final, Golovkin mostraba un corte diminuto a un lado de su ojo derecho.