#JackieNava: de mesera a pionera del #Boxeo Femenil y campeona; dos peleas y se retira

(A su estilo, el colega Daniel Esparza logró que Jackie Nava hiciera confesiones de su niñez, de su necesidad de trabajar como mesera, de su paso por el Muay Tai / La primera campeona del #WBC compartió experiencias y seguramente despertó el amor por el box entre las niñas que estuvieron en el Deportivo Morelos)

#CDMX

“Me considero una pionera del boxeo femenil”, asevera la arquitecta Jackie Nava frente a una audiencia repleta de niñas y jovencitas que la escuchan embelesadas, aquí en el barrio de Tepito.

Universitaria por convicción reconoce que sólo ejerció su profesión cuando dibujó para algún despacho, pero que su mejor obra han sido los madrazos.

“Cuando entré al boxeo de viejas, como le decían, me di cuenta que todo era intercambio de golpes. Yo quería hacer algo más que eso, por eso decidí esforzarme por mejorar mi técnica”, reconoce la tijuanense que de peleas de Muay Tai saltó al boxeo profesional, sin experiencia amateur.

“Siempre estaba entrenando y me dijeron que había una pelea de Box en Hawaii. Lo primero que me llamó la atención fue la palabra ‘Box’ y después conocer Hawaii”, confiesa, aunque la ironía fue que en el cartel de la promoción nunca apareció.

“Pusieron la foto de una güera en bikini, con lentes de playa. Cuando la vio mi novio, ahora mi esposo, dijo: No pues que me la cambien”, bromea la ex campeona recordando aquella su primera inesperada victoria.

“Nunca me dijeron que la otra ya tenía experiencia y era la favorita”, expresa Jackie con esa mirada optimista que aprendió desde niña, cuando en tres meses perdió a su padre por un cáncer fulminante y se quedó huérfana con su mamá y tres hermanas.

Entonces fue mesera, vendió dulces, sin abandonar la escuela ni dejar de entrenar. “Aunque me dijeran marimacha, como a muchas de ustedes”, afirma avalada por la sonrisa cómplice de varias niñas que asienten con el rostro, durante su charla en el Deportivo Morelos de la alcaldía Cuauhtémoc.

Una de ellas, de escasos 10 años, le lleva un cinturón rosa de Barbie Guerrera, le pide un autógrafo y una foto inédita.

“Quiero que tú enseñes tus cuadritos del estómago y yo mi conejo”.

Y Jackie acepta levantarse la blusa, mientras la pequeña aprieta el antebrazo para que su pequeño bíceps se infle como un diminuto sapo.

“Eso es lo que ha cambiado. Las niñas ya no sólo quieren verse bien, quieren verse fuertes, musculosas y sus padres ahora las apoyan. Eso me encanta”, reitera la primera campeona femenil del Consejo Mundial de Boxeo, vencedora de Laila Ali, la hija de Muhammad, en esa carrera.

“Ella no estaba lista para esa fecha y yo siempre estaba entrenando, levantado la mano para lo que viniera”.

Casada, madre de dos niñas, Jackie vislumbra el final de su carrera con un par de peleas. La primera en marzo.

“Ojalá se pueda dar la de Barbie Juárez , porque es la que el público quiere y eso es lo que la hace interesante” reconoce la mujer protagonista de la primera función estelar entre dos mujeres, cuando enfrentó dos veces a Silvia Torres.

Ahora Jackie disfruta de la nueva etapa. Ha comenzado a tomar clases de yoga y a preparar una línea de ropa.

“Nunca lo he hecho, siento cierto miedo, pero como digo: el miedo te pasma o te empuja. Yo soy de esas”.

  • Texto, cortesía de DANIEL ESPARZA.
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