Rizo, nuevo campeón NABF; su fuerza se impuso a la inteligencia de Aguilar / #Video

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En la que terminó siendo una gran pelea, Eduardo H. Rizo se repuso de un inicio titubeante, sacó provecho de su mayor pegada y derribó a Jerson Aguilar en el décimo asalto, para asegurar un triunfo por decisión mayoritaria (112-114, 113-113 y 112-114) y adjudicarse el campeonato de la Federación Norteamericana de Boxeo (NABF, por sus siglas en inglés) de peso ligero.

En el combate estelar de la buena velada que ofreció la sociedad Chiquita Boxing y Decisión Dividida, en el Salón Villa Flamingos de la colonia Portales, en medio de un griterío de las numerosas porras que animaban a su preferido, Jerson practicó un boxeo de contragolpe, sobre las puntas de los pies y, cuando se requería, saliéndose con inteligencia de la zona de peligro.

Fueron al menos cuatro episodios de pesadilla para el boxeador de Chimalhuacán, hasta que un derechazo le abrió la ceja izquierda, Jerson empezó a sangrar a borbotones y modificó el plan.

Después de conocer las puntuaciones hasta el cuarto asalto, Rizo salió como huracán para el quinto. Dos veces llevó su rival contra las cuerdas y, en claras malas condiciones, se apoyó en las cuerdas para no caer, pero el réferi Laurentino Ramírez no le aplicó la cuenta de protección.

En el inmueble se sazonaba el enfrentamiento entre las decenas de playeras amarillas que vitoreaban a Aguilar afuera de la zona técnica y la numerosa barra multicolor que vitoreaba a Rizo desde la planta alta.

Desde ahí, el que sufrió el martirio fue Aguilar, que en el sexto fue llevado a revisión médica por la herida de la ceja izquierda. No obstante, como que tuvo un segundo aire y lució ese también espectacular boxeo de contrataque sobre piernas.

En el séptimo round sufrió el descuento de un punto por palanquear los brazos de su frenético e incansable oponente. Para el octavo round, ya un juez tenía arriba en las tarjetas (76-75, 76-75 y 75-76) al de Chimalhuacán, que en el décimo asalto aseguró la voltereta al conectar un óper de izquierda seguido de un volado que mandó a la lona a Jerson.

El escenario era ya la locura. Valiente, Aguilar se levantó, pero varias veces más fue sacudido por violentos volados de derecha. El penúltimo asalto fue un martirio para Jerson. Contamos cinco derechas seguidas que sacudieron su cabeza, pero en el último capítulo tuvo un insuficiente buen cierre.

Aunque fue notorio que en el transcurso del combate los peleadores se lo tomaron personal y no chocaron los guantes al final, antes de conocer las puntuaciones Jerson fue a la esquina de Rizo y se fundieron en un sincero abrazo entre dos guerreros.

Los demás resultados se los damos en nota aparte. Por ahora aplaudamos a este par de guerreros y a sus respectivas porras que, de igual manera, reconocieron el esfuerzo de ambos.

  • En la cámara, Pablo Lozano / Video: Jesús Arcon.