La magia del “Gimnasio Zorrita Luna”, en la “Emiliano Zapata” de Atizapán; de ahí saldrá un campeón…

#Atizapán

En la esquina que forman la calle Benito Juárez y la Avenida Emiliano Zapata, en la colonia del mismo nombre, está por cumplir tres años el “Gimnasio Zorrita Luna” que atienden y administran los Agustín Luna, el papá que fue exitoso boxeador profesional y el hijo, que a sus 18 años ya domina la enseñanza del boxeo y el manejo de grupos.

Y En Esta Esquina..! (Zapata y Juárez) se entrenan casi 100 alumnos desde niñas y niños hasta jóvenes y adultos. Son aspirantes a boxeadoras/boxeadores o amantes del ejercicio o llegaron ahí con el interés de bajar de peso, pero ya fueron atrapados por la magia del box y su disciplina.

Estampadas en una lona, las nostálgicas imágenes que nos muestran al “Zorrita” en su época de boxeador activo, como cuando puso en la lona antes de vencer a Frankie Soto, para conquistar y retener (fueron dos peleas) el campeonato de Centroamérica y el Caribe.

O, ya retirado, cuando colaboró en las preparaciones del gran guerrero que fue Israel “Magnífico” Vázquez. Y hasta esa gran época en la que coronó a tres campeones en el Cinturón de Oro. Ahí se asoman, con cara de niños aún, los hermanos Ceja, el “Gallo” y el “Pollo” que con los años se convertiría en el primer campeón mundial que coronó el famoso Agustín Luna.

Y en esa egoteca de vinil no podían faltar los grandes amigos y protectores de “Zorrita”, como el inolvidable “Chory” Ayala, el número uno de la taquería que por muchos años fue “La Única” por sabor y preferencia en todo Tlanepantla.

Mientras decenas de niños y jóvenes se entrenan bajo la supervisión de “Zorrita Jr.”, José Agustín, y el profesor Alejandro Altamirano Velázquez, la mente del hombre que puso a temblar el reinado del “Travieso” Arce el ya lejano sábado 16 de noviembre de 2002 en el Mandalay Bay de Las Vegas repasa todas sus hazañas y, entre dientes, revela metas, sueños, anhelos…

“De aquí tiene que salir un campeón mundial..”.

Cuando dice “de aquí” incluye a sus figuras profesionales, como Francisco “Rudo” Alarcón o Gabriel “Drago” López o Jonathan “El Chanito” Torres o Alondra “Silenciosa” Prado o Tania “La Zoca” García y contempla a todos quienes conforman el equipo de Probox y reciben el invaluable apoyo de su titular, Porfirio Romero, un hombre de empresa enamorado del pugilismo.

O, ¿por qué no?, también se puede coronar la pequeña Gabriela Nadine, la pequeña a quien le festejaron su cumpleaños en ese ambiente familiar que se respira en  el “Gimnasio Zorrita Luna”.

Cuestión de justicia es reconocer el apoyo, igualmente valioso, que brindan el también empresario inmobiliario Luis Cortés y el profesional del deporte, Alejandro Márquez, en la preparación y atención de las y los figuras.

Justo es condenar que “Zorrita” se haya convertido en otra víctima de los voraces funcionarios municipales que hacen ver como “Transformación de Cuarta” esta Cuarta Transformación que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Para infortunio de los talentos izcallenses, los nuevos “genios” que encabezan el Instituto del Deporte desaparecieron así, sin más, la escuela de boxeo de Cuautitlán Izcalli y la implacable tijera alcanzó a un formador de campeones como es “Zorrita”.

Pero como a los hombres de talento y esfuerzo siempre que se les cierra una puerta se les abre otra, ahora es en Atizapán donde Luna imparte sus conocimientos.

Los “Zorrita”, el Sr. y el Jr., abren de 6 de la mañana a 9 de la noche el inmueble en la esquina de Avenida Emiliano Zapata y Calle Benito Juárez, justo frente al único Oxxo de la famosa colonia Zapata.

De ahí saldrá un  campeón, ya lo decretó “Zorrita”.