En #Japón, Monserrat Alarcón dio medio kilo de ventaja a Mikao, por cetro absoluto #WBA

#Tokio

Aunque de pocas palabras, la mexicana Monserrat Alarcón Raya, actual campeona regular de peso átomo para la Asociación Mundial de Boxeo (WBA) y la japonesa Ayaka Mikao (campeona interina), fueron contundentes al advertir que el próximo jueves por la noche en el Korakuen Hall de Tokio, Japón, protagonizarán un candente combate.

En conferencia de prensa que se llevó a cabo el Korakuen Hall, previa a la ceremonia de pesaje, la boxeadora mexicana reconocida por su entrega y buen boxeo arriba del cuadrilátero, se dijo lista para exponer por primera ocasión el cinturón de peso átomo, en esta la que será la segunda ocasión que combata en suelo nipón, luego de coronarse campeona mundial mosca WBO, al derrotar a la también japonesa Nana Yoshikawa.

“Voy a hacer una pelea muy inteligente, no pienso ensuciar la pelea. Trabajé muy duro y estoy segura de regresar a México con el título en mi poder”, sentenció.

Alarcón Raya mencionó que llega preparada al cien por ciento, pues entrenó a conciencia bajo las órdenes de su entrenador José Luis Bueno –ex campeón mundial WBC de peso supermosca– y su hijo Edú Bueno.

En su turno al micrófono, Mikao respondió que no permitirá que el cinturón mundial de la WBA salga del archipiélago japonés. “Ese título se queda aquí en mi poder”, advirtió la entusiasta pugilista.

Agregó que viene de superar una lesión y que en esta ocasión tuvo la oportunidad de completar 246 rounds de sparring en su preparación, por lo que nonduda que harán explotar en el ring.

Al ser cuestionadas por la prensa sobre la posibilidad de unificar títulos, Monserrat Alarcón respondió que le gustaría, pero por el momento si me te está concentrada en este compromiso.

Por su parte, Mikao, sin pretender lucir presuntuosa, admitió su deseo por reinar en los cuatro principales organismos mundiales de boxeo (WBA, WBC, WBO y IBF), algo que la obliga a salir a ofrecer la mejor contienda de su vida.

LA JAPONESA, CON MEDIO MÁS

Al realizarse la ceremonia de pesaje, ambas guerreras no presentaron problema alguno para librar con éxito a la báscula.

La primera en subir a la “romana” fue la mexicana Monserrat Alarcón, quien registró un peso 45.500 kilogramos, mientras que su oponente la japonesa Ayaka Mikao registró un peso de 46.000 kilogramos, ambas dentro del límite de la división de peso átomo, que dicta un peso de 46.200 kilogramos.