La función que no debió ser; despojos en “el municipio” de #Coyoacán

La del sábado en el Domo del Sindicato del IMSS fue una de esas funciones desafortunadas, que quizá la empresa, en este caso Zanfer, piense ahora que pudo ser mejor no hacerla.

Y es que desde los anuncios del programa, la conferencia y el pesaje, los comunicados no atinaban. Que si Manuel Negrete era presidente municipal (¡hágame el favor!), que “el municipio de Coyoacán… en fin, se les desconectó el GPS.

Una función gratuita que sería en el Gimnasio de Coyoacán, que después se mudó al Domo del Sindicato del IMSS y con costo de 300 pesos por boleto y de a 80 pesos por bebida…

Y luego, los jueces, tanto los de la Comisión de Box de la Ciudad de México como los que trabajaron para la Federación Internacional de Boxeo… ¡fatales!

Oscar Nery Plata fue favorecido por segunda vez consecutiva y, por lo tanto, sus rivales Hugo Hernández y Alan Salazar, perjudicados. ¿Qué, los jueces no entenderán el daño que ocasionan favoreciendo al boxeador “de la empresa?

Y el cierre de” la función que no debió ser” fue reprobable. Tan linda como gran boxeadora, Evelyn Bermúdez dominó tranquilamente, concedamos, la mitad de la pelea. Derribó dos veces a la valiente retadora Silvia Torres, pero… aparece el trabajo sucio, el acoso de parte del réferi, las llamadas de atención, los regaños, el descuento de un punto.

Si de por sí, a Bermúdez se le había acabado el gas, la rematan desconcentrándola con semejante hostigamiento.

Con mucho ímpetu, “La Guerrerita” tuvo un espectacular cierre. No regateó ni un gramo de esfuerzo y sudor a sus seguidores, pero después de dos caídas ya era misión imposible. Y el jurado puso la cereza en la popo maquillando las tarjetas a manera de que resultara un empate que, aunque menor, sigue siendo robo.

Dirán que lo mismo pasó en Argentina cuando Lupita Bautista dejó la corona en poder de Bermúdez, pero no es disculpa.

Dos robos protestados por el público, pero los coloridos e indolentes comisionados capitalinos, más preocupados porque la prensa no entre al vestidor que por capacitar a sus oficiales de ring.

* En la cámara, Pablo Lozano.